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8 octubre, 2018 |

Formas jurídicas de una empresa ¿Cuáles son?

Formas Jurídicas de una empresa

En España cada vez más emprendedores se aventuran a abrir una nueva actividad, solo el pasado mes de agosto se crearon 6.388 nuevas empresas, según datos de Informa D&B. Sin embargo, empezar un negocio desde cero no es tarea fácil, por lo que es importante que tengas claro desde el inicio qué tipos de empresas existen y qué forma jurídica adoptarás.

¿Qué es la forma jurídica de una empresa?

La forma jurídica de una empresa es la identidad legal que asume dicha compañía teniendo en cuenta su titularidad y la responsabilidad de sus propietarios ante la ley. Es decir, se trata de la modalidad jurídica que define a una empresa según sus características.

La forma jurídica está determinada por diferentes factores, desde el tipo de actividad que realiza la empresa, sus necesidades económicas y el número de participantes en el negocio hasta el tipo de relación entre los socios y su responsabilidad legal frente a los acreedores.

¿Cuáles son los principales tipos de empresa?

Empresario individual o autónomo

Se trata de una de las formas jurídicas más comunes en España, donde hasta junio había registrados unos 3 273 558 trabajadores autónomos, según datos del Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social. En este caso, se trata de una persona física que realiza en nombre propio una actividad comercial, profesional o industrial por medio de una empresa. Para ejercer esta actividad no es necesario aportar un capital inicial ya que el autónomo se responsabiliza con todos sus bienes. Tributa a través del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas.

Emprendedor de responsabilidad limitada

Al igual que el trabajador autónomo, el emprendedor de responsabilidad limitada es una persona física que realiza una actividad laboral a título personal por medio de una empresa. Sin embargo, el emprendedor de responsabilidad limitada puede excluir su vivienda habitual de la responsabilidad empresarial ante los acreedores, siempre y cuando su valor no supere los 300.000 euros.

Sociedad civil

Aunque es una alternativa poco común, puede ser interesante para los pequeños negocios que no necesitan una gran inversión y en los que se quiera simplificar la gestión. Se basa en un contrato entre dos o más personas que pueden aportar liquidez, bienes o trabajo para crear una sociedad diseñada para compartir ganancias. La sociedad civil no tiene personalidad jurídica propia y tributa a través del Impuesto sobre Sociedades, pero la responsabilidad de sus socios ante las deudas es personal e ilimitada.

Comunidad de bienes

Este tipo de empresa está formada por dos o más autónomos que deciden asociarse para emprender un proyecto empresarial común, manteniendo su condición de autónomos pero con la titularidad y propiedad de un derecho o bien pro indiviso. Tiene la ventaja de que cada quien tributa según sus ganancias mediante el Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas e Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.

Sociedad limitada

Es el tipo de sociedad más habitual para los pequeños empresarios y también la más recomendable en el ámbito jurídico para la mayoría de las actividades comerciales. De hecho, de las 94 382 sociedades mercantiles que se crearon en 2017 en España, 93 924 eran sociedades limitadas, según el Instituto Nacional de Estadística. Eso sí, requiere un capital mínimo de 3 000 euros. Uno de sus principales beneficios es que limita la responsabilidad de los socios ante los acreedores al capital aportado y a los bienes de la empresa. Tributa a través del Impuesto sobre Sociedades.

Sociedad limitada de formación sucesiva

Al igual que la sociedad limitada, en este tipo de empresa los socios comparten titularidad a través de participaciones y se benefician de las ganancias. Sin embargo, a diferencia de la SL tradicional, no se precisa un capital mínimo ya que su objetivo es precisamente abaratar los costes iniciales. De hecho, cuando la sociedad alcanza el capital mínimo de 3 000 pasa a ser una Sociedad de Responsabilidad Limitada.

Sociedad limitada nueva empresa

Es un tipo particular de sociedad limitada que pretende fomentar la creación de nuevas empresas. A diferencia de otras formas jurídicas requiere un capital mínimo de entre 3 000 y 12 000 euros, a la vez que permite la integración de hasta cinco socios. Tiene diferentes ventajas fiscales: permite aplazar sin aportar garantías las deudas tributarias del Impuesto sobre Sociedades de los dos primeros años después de la constitución y las retenciones o ingresos a cuenta del IRPF durante el primer año. Tampoco existe la obligación de realizar los pagos fraccionados del Impuesto sobre Sociedades durante los dos primeros años.

Sociedad anónima

Es un tipo de sociedad pensada para grandes empresas y diseñada para la participación de numerosos socios. Posee un carácter mercantil y su capital se divide en acciones que pueden transmitirse libremente. Su capital social mínimo asciende a 60 000 euros y tributa mediante el Impuesto sobre Sociedades. A diferencia de otros tipos de sociedades, facilita la incorporación de un amplio grupo de socios inversores y puede cotizar en bolsa.

Sociedad laboral

Como mínimo, el 51% de este tipo de empresa es propiedad de los trabajadores, aunque ningún socio puede poseer más de la tercera parte del capital social, salvo que se trate de una sociedad con participación de entidades estatales. Una de sus principales ventajas es que está exenta del pago de Impuestos de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados en su creación y sucesivas ampliaciones de capital.

Sociedad cooperativa

La sociedad cooperativa implica la unión de un grupo de personas para realizar una actividad empresarial. Se distingue por su marcado carácter social, caracterizado por condiciones de igualdad para los trabajadores y una organización democrática y participativa. Su capital social mínimo se establece según los estatutos y puede beneficiarse de determinadas ventajas fiscales en la constitución y tributación, así como obtener diferentes ayudas y subvenciones.

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