Emprendedores. Instituto de Emprendimiento Avanzado

emprendedores |  |  IE Avanzado
29 octubre, 2018 |

¿Qué es una sociedad anónima y cuáles son sus características?

Sociedad Anónima

Si estás pensando en montar un negocio exitoso, una de las primeras decisiones que tendrás que tomar se refiere a la forma fiscal bajo la cual operarás. Las Sociedades Limitadas son la opción más común ya que resultan más fácil de constituir y gestionar, pero si se trata de un proyecto ambicioso y de largo alcance, una Sociedad Anónima podría ser la fórmula más eficaz. De hecho, el año pasado se crearon en España 425 Sociedades Anónimas con un capital suscrito de 232 608 euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística.

¿Qué es una Sociedad Anónima?

La Sociedad Anónima (S.A.) es una sociedad mercantil que se forma con el capital que aporta cada socio, el cual se divide en acciones. Cada accionista no responde personalmente ante las deudas sociales, razón por la cual es una de las formas de organización empresarial más utilizada por las grandes compañías, además de que puede cotizar en bolsa, lo cual impulsa su crecimiento. Actualmente la Ley de Sociedades de Capital y el Reglamento del Registro Mercantil regulan el funcionamiento de las empresas de sociedades anónimas.

¿Cuáles son las características de las Sociedades Anónimas?

  • Denominación Social.

La Sociedad Anónima debe tener un nombre que no se haya registrado, seguido de la abreviatura S.A. o S.A.U, estas últimas siglas hacen referencia a una sociedad anónima unipersonal, compuesta por un único socio, aunque en las Sociedades Anónimas no existe un límite máximo de socios.

  • Constitución.

Los trámites burocráticos para constituir una Sociedad Anónima suelen ser bastante largos y pueden tardar entre 6 u 8 semanas. La constitución se realiza mediante escritura pública, cumpliendo con lo establecido en el Código de Comercio, la cual se debe inscribir a su vez en el Registro Mercantil Provincial.

  • Responsabilidad de los socios.

Cada socio, que puede ser trabajador o capitalista, asume la responsabilidad proporcional al capital que haya aportado, no responde con su patrimonio. No obstante, existe una excepción: si los jueces determinan que la empresa se usa con fines fraudulentos, se puede realizar lo que se conoce como “levantamiento del velo societario”, obligando a los socios a cumplir con las obligaciones y deudas de la sociedad.

  • Capital social.

Constituir una Sociedad Anónima demanda un capital mínimo elevado, el cual asciende a 60 101,21 euros suscritos, aunque en el momento de la constitución solo es necesario desembolsar el 25 %, el resto se debe aportar según los estatutos de la propia empresa. Ese capital también se puede aportar en bienes, pero es necesario que estén reflejados en un informe realizado por un experto designado por el Registrador Mercantil, el cual se debe añadir a la escritura de constitución.

  • División del capital social.

En las Sociedades Anónimas el capital se divide en acciones. Como regla general, cada acción atribuye el derecho a emitir un voto al accionista, aunque los estatutos pueden determinar un número máximo de votos por cada accionista. A diferencia de una Sociedad Limitada, en las S.A. se produce una transmisión libre de acciones, a menos que los estatutos de constitución digan lo contrario, por lo que cada socio puede vender o ceder libremente sus acciones. Por eso es una forma jurídica muy interesante para captar nuevos inversores.

  • Administración y gestión.

Todos los accionistas se reúnen en la Junta General de Accionistas para elegir los administradores de la sociedad y tomar las decisiones empresariales más importantes. No obstante, para dirigir los asuntos del día a día se suele elegir un administrador único, administradores mancomunados, un consejo de administración o un administrador socioeconómico. Lo usual es que el administrador no pueda ocupar ese puesto por más de seis años.

  • Obligaciones fiscales.

Las Sociedades Anónimas deben tributar por el Impuesto de Sociedades y el IVA. Los administradores y socios tributan por el régimen de autónomos mientras que el resto de los trabajadores se encuentran bajo el régimen general.

En resumen, las empresas de sociedades anónimas son una fórmula poco habitual para emprender ya que implican trámites de constitución y gestión más complejos, lo que aumenta los costes, pero son una excelente alternativa para las grandes empresas con muchos accionistas o que necesitan captar inversores.

Fuentes de financiación de una empresa

Principales fuentes de financiación de una empresa

La liquidez es el oxígeno de la empresa. Cuando escasea el dinero y no se tiene acceso a fuentes de...

Capital mínimo de Sociedad Limitada

¿Cuál es el capital mínimo de una Sociedad Limitada?

Las sociedades limitadas son la forma jurídica más común con la que se constituyen las empresas en España. En 2017,...

Máster en Finanzas para Emprendedores

¿Por qué estudiar un Máster en finanzas si estás decidido a emprender?

En España cada vez más personas se animan a emprender. La tasa de actividad emprendedora en el país creció un...

Te informamos