Emprender consiste en detectar una oportunidad de mercado, identificar a quién se dirige una propuesta, explicar por qué tiene sentido y mantener los principios que dan forma a la idea de negocio. Sin embargo, el emprendimiento sostenible implica ir más allá. Hay que analizar el impacto de la actividad empresarial y encontrar la manera de integrar los compromisos ambientales y sociales en las decisiones diarias.
Para conocer de cerca los retos que supone poner en marcha un negocio de estas características, el Vivero de Empresas INNPAR, reunió a Reborn y Fresimple. Ambos proyectos compartieron con la comunidad emprendedora del Instituto de Emprendimiento Avanzado los desafíos, las decisiones y los aprendizajes que han marcado el desarrollo de sus respectivos negocios.
La sesión, que se celebra el tercer martes de cada mes en colaboración con el Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, contó con la presentación de la concejala Susana Penedo, quien destacó la excelencia de la comunidad emprendedora de la ciudad.
Emprender con propósito
Norma Schulze presentó Reborn, una empresa que ofrece alternativas ecológicas para despedir a los animales de compañía. Su propuesta parte de la necesidad de acompañar a las familias durante el duelo por la pérdida de sus mascotas y brindarles opciones integradas en el entorno natural.
El proyecto plantea una forma diferente de afrontar la despedida de los animales de compañía. Con esta idea se busca facilitar que su recuerdo se una tanto a la naturaleza como a lo que la mascota vivió con la familia. Esta perspectiva conecta a Reborn con clientes que no se fijan únicamente en el precio o las características del servicio, sino también en la sensibilidad con la que se responde a una necesidad personal.
En un primer momento, el negocio se dirigía principalmente a la generación millennial. Sin embargo, la experiencia les ha permitido comprobar que su público también incluye a hombres y mujeres de mediana edad que encuentran en sus mascotas una importante fuente de compañía y apoyo emocional.
En su recorrido han aprendido que el perfil del cliente no debe definirse únicamente a partir de las previsiones iniciales. Es necesario observar quién compra, qué busca y qué factores intervienen en su decisión. A partir de esa información, la empresa ha tenido que ajustar su comunicación y pregé orientar mejor sus recursos comerciales.
En el caso de Reborn, explicar el servicio resulta especialmente importante, ya que aborda una situación emocional y una necesidad que no todas las personas conocen de antemano. El reto consiste en transmitir qué ofrece la empresa, cómo funciona y qué valor aporta, sin perder de vista las circunstancias de quienes pueden necesitarla. Para ello, analizan las preguntas de los clientes, comprueban qué argumentos comprenden mejor y detectan las barreras que les impiden contratar y que les permite mejorar tanto el mensaje como la propia oferta.
En el ámbito del emprendimiento sostenible, esta cuestión adquiere una dimensión adicional. Cuando una empresa incorpora criterios ambientales o sociales a su actividad, necesita explicar qué decisiones concretas respaldan esa propuesta.
Por su parte, Miguel Saiz presentó Fresimple, un proyecto centrado en la elaboración de alimentos frescos con un alto contenido en proteínas y calcio. Su trayectoria emprendedora comenzó con la elaboración de un queso tipo paneer, tradicional de la India, país de origen de su socia y esposa. El producto se prepara a partir de leche fresca de proximidad y ácido láctico.
La iniciativa dio un paso más hacia la sostenibilidad al buscar una segunda vida para el suero resultante de la elaboración del queso, transformándolo en una bebida probiótica inspirada en el lassi. La idea surgió, además, de una necesidad familiar: ofrecer una alternativa saludable que respondiera a la demanda de un mayor aporte de proteínas en la alimentación de sus hijos adolescentes.
La elección de los ingredientes y el método de elaboración determinan buena parte de la operativa de Fresimple. Trabajar con alimentos frescos y evitar procesos destinados a acelerar la producción plantea dificultades organizativas. Los plazos y la planificación deben adaptarse a una forma de trabajar que no busca reducir los tiempos a costa de alterar las características del producto.
Este es uno de los problemas a los que se enfrentan los emprendedores: la distancia entre lo que quieren ofrecer y las condiciones necesarias para producirlo y distribuirlo, especialmente en un sector tan exigente como el alimentario.
En Fresimple, la apuesta por los productos frescos no es solo una característica del catálogo, sino un criterio que condiciona los procesos de elaboración y la organización del negocio. Por eso, Saiz subrayó la importancia de identificar qué elementos de una propuesta son irrenunciables y cuáles pueden adaptarse. Esta distinción ayuda a priorizar recursos, resolver problemas y comprobar si los clientes perciben y valoran aquello que la empresa se esfuerza por mantener.
Se trata de un emprendimiento en el que la innovación desempeña un papel relevante, pero debe ir acompañada del trabajo operativo, la validación de la propuesta y la capacidad de adaptación. Una buena idea necesita traducirse en procesos viables para convertirse en un negocio sostenible a largo plazo.
Aprendizajes para emprendimiento sostenible
Aunque Reborn y Fresimple operan en sectores diferentes, sus experiencias coinciden en varias enseñanzas que pueden resultar útiles para cualquier empresa.
- La necesidad de revisar las hipótesis iniciales a partir de lo que sucede en el mercado. Reborn ha ampliado su conocimiento del público al comprobar que sus clientes no se limitan al segmento que esperaba encontrar. Esta información permite ajustar la comunicación y detectar nuevas oportunidades comerciales.
- La propuesta de valor debe reflejarse en las decisiones cotidianas. En Fresimple, trabajar con alimentos frescos tiene consecuencias directas sobre los procesos y los tiempos de producción. En Reborn, ofrecer servicios relacionados con la despedida de animales exige comprender las necesidades de las familias y comunicar con claridad las alternativas disponibles.
- La diferenciación debe resultar comprensible para el cliente. No basta con tener una intención definida o una forma de trabajar distinta: es necesario explicar qué problema resuelve la empresa, cómo lo hace y por qué su oferta puede ser adecuada. Para conseguirlo, conviene contrastar los mensajes con clientes reales y analizar las respuestas que genera cada canal.
Sus experiencias muestran que el emprendimiento sostenible no depende únicamente de una idea innovadora o de un propósito ambiental o social. También exige conocer al público, tomar decisiones coherentes con la propuesta de valor y adaptar la actividad empresarial a las condiciones reales del mercado.