¿Qué puede aportar el rugby a la empresa? Tras conocer a Patricia García, exjugadora profesional y emprendedora, hemos descubierto que existen lecciones aprendidas en el deporte que nos ayudan a saber cómo aplicar los valores del deporte al emprendimiento: planificación, capacidad de adaptación y trabajo en equipo.
En el deporte y en la empresa hay que prepararse para afrontar situaciones que no siempre salen según lo previsto. En estos casos, es fundamental «gestionar la incertidumbre, analizar los resultados, mantener el foco y reconocer cuándo hay que cambiar de estrategia». Esta es una de las ideas que Patricia García Rodríguez compartió en los Martes del Emprendimiento del Instituto de Emprendimiento Avanzado (IEAvanzado), una sesión conducida por Wilfredo Jurado en la que emprendedores explican, desde dentro, las ventajas y los desafíos de poner en marcha una idea de negocio.
Patricia ha trasladado su experiencia como jugadora profesional de rugby y entrenadora de la selección española a dos proyectos con objetivos diferentes, pero con un nexo común: utilizar sus conocimientos para generar valor. A través de PGR Digital trabaja en la transformación digital de pymes e instituciones, mientras que PGR ONG promueve la inclusión, la igualdad y el desarrollo personal mediante el deporte y la cultura.
Cómo aplicar los valores del deporte al emprendimiento
Para Patricia, emprender requiere una preparación que va más allá de tener una idea.“Una de las cosas que hago para mitigar la incertidumbre del emprendedor es tener un buen plan”. Y lo explica a partir de su experiencia en el deporte: “Antes de competir, los equipos atraviesan una pretemporada en la que preparan su condición física, estudian sus necesidades y establecen objetivos. Lo mismo hay que hacer en la empresa”.
En el ámbito de los negocios, esa fase corresponde al estudio del mercado, el análisis de los clientes, la evaluación de los recursos disponibles y la elaboración de previsiones económicas. El objetivo es “tener un buen plan y un buen estudio, hacer números, probar y testear”. De este modo, se reduce la incertidumbre mediante comprobaciones que permiten llegar al mercado con información suficiente para tomar decisiones.
Este método también ayuda a establecer prioridades. En lugar de intentar resolver todos los problemas al mismo tiempo, Patricia recomienda concentrarse en dos o tres aspectos. Analizar las tendencias, identificar qué cuestiones se repiten y distinguirlas de las que requieren una respuesta puntual para optimizar los recursos con los que cuenta el emprendedor.
Pero la planificación no garantiza que las cosas sucedan como estaba previsto. En el deporte, una lesión puede impedir que un jugador rinda al máximo. En una empresa, un cliente puede rechazar una propuesta, los costes pueden dispararse o una oportunidad puede no llegar a materializarse.
Para Patricia, cuando los resultados no acompañan, hay que analizar qué está ocurriendo, revisar los números y decidir qué cambios tienen sentido Insistir en una estrategia que no funciona sin estudiar sus causas puede consumir recursos y provocar insatisfacción tanto en el emprendedor como en su equipo.
También es importante saber decir que no. “Aceptar todos los proyectos o responder a cada oportunidad puede desviar al negocio”. Además, en una época marcada por las prisas y el estrés, es importante reservar tiempo para la recuperación y el descanso.
Patricia compara la temporada deportiva con las distintas fases de un negocio: “Hay momentos para ejecutar el plan y otros para evaluar el rendimiento, corregir errores y preparar el siguiente paso”..
Estas enseñanzas ayudan a entender cómo aplicar los valores del deporte al emprendimiento. No se trata de reproducir las dinámicas deportivas en una empresa, sino de aprovechar sus aprendizajes para tomar decisiones, gestionar los contratiempos y mantener objetivos claros.
PGR Digital, un negocio que nació en una competición
La trayectoria emprendedora de Patricia también muestra cómo estar alerta a nuevas posibilidades puede abrir oportunidades de negocio. PGR Digital comenzó a tomar forma durante una Copa del Mundo de rugby en Nueva Zelanda, en 2017, cuando descubrió que una selección utilizaba una aplicación para gestionar los servicios y las necesidades de sus integrantes.
La herramienta permitía organizar tareas que, sin un sistema digital, resultaban más difíciles de gestionar. La experiencia le hizo identificar las posibilidades de trasladar soluciones tecnológicas del deporte a otros entornos. A partir de esa observación surgió la idea de aportar valor mediante la digitalización a entidades deportivas, instituciones y empresas.
PGR Digital desarrolla servicios de consultoría y transformación digital orientados a automatizar procesos, explorar opciones de financiación y aplicar inteligencia artificial cuando resulta útil. El objetivo es ayudar a las pymes a incorporar tecnología de acuerdo con sus necesidades, sin convertir la digitalización en un fin en sí mismo.
La iniciativa se encuentra en fase de crecimiento. Según explica Patricia, el equipo cuenta con cuatro personas estables y amplía sus colaboraciones en función de los proyectos. La captación de proyectos europeos forma parte de su actividad, una vía que también exige capacidad para planificar, identificar oportunidades y dimensionar los recursos necesarios.
Deporte y cultura para generar impacto social
Su otro emprendimiento, PGR ONG, se basa en el uso del deporte y la cultura como herramientas de inclusión y desarrollo. El proyecto nació de su vinculación con el rugby y con los valores que, en su experiencia, se trabajan dentro y fuera del campo: el respeto al árbitro, la colaboración entre compañeros y la responsabilidad individual forman parte de la dinámica de este deporte.
Desde 2018, PGR ONG trabaja para promover la educación en valores a través del deporte y la cultura entre colectivos vulnerables. Sus iniciativas han llegado a las favelas de Brasil y a zonas desfavorecidas de Chile y Marruecos. El objetivo es convertir el potencial del deporte en una herramienta de inclusión y desarrollo para personas desfavorecidas.
Emprendimiento sin fronteras
Los proyectos que aborda Patricia no conocen fronteras, al igual que las iniciativas de Conexxia Group, ecosistema al que pertenece el Instituto de Emprendimiento Avanzado. El grupo conecta América Latina, Europa y Estados Unidos y cuenta con presencia en Bogotá, Buenos Aires, Miami y Madrid).
Esta idea común sirvió de base para hablar de cómo las soluciones desarrolladas en un país pueden encontrar aplicaciones en otros mercados. Sin embargo, para aprovechar esas oportunidades es necesario comprender las necesidades locales, las diferencias culturales y las condiciones en las que trabaja cada empresa.
Por eso, para las empresas que están empezando, mirar más allá de su entorno inmediato puede abrir nuevas posibilidades de crecimiento. Para las que ya operan en varios mercados, mantener la capacidad de adaptación resulta esencial para responder a los cambios en la demanda y en el contexto económico.
En definitiva, cómo aplicar los valores del deporte al emprendimiento significa convertir la preparación, la disciplina, el trabajo en equipo y la capacidad de adaptación en herramientas útiles para gestionar un negocio. La experiencia de Patricia García demuestra que estos principios pueden orientar tanto la toma de decisiones empresariales como el desarrollo de iniciativas con impacto social.